En un sistema donde la vía judicial es, muchas veces, el único recurso eficaz para resolver reclamos de salud, la implementación de cualquier mecanismo alternativo merece un análisis profundo. El nuevo procedimiento administrativo PROMESA, creado por la Superintendencia de Servicios de Salud, busca ofrecer una instancia “rápida” para resolver disputas entre pacientes y prestadores sin acudir directamente a los tribunales.
Aunque su propósito suene prometedor, cabe cuestionar si en la práctica contribuirá a agilizar soluciones o si, por el contrario, sumará otra capa de burocracia.
