Un inquilino que incumple con el pago del alquiler es una preocupación urgente para cualquier propietario. Más aún en el contexto post‑Ley de Alquileres, donde la normativa se basa en el Código Civil y Comercial y la voluntad de las partes. Si deseas manejar esta situación con profesionalismo, seguridad jurídica y eficacia, esta guía te ofrece un camino claro: pasos precisos, tiempos legales inflexibles y recomendaciones prácticas, sin vueltas, directo al punto.
Marco legal actual en Argentina
Derogación de la Ley de Alquileres y libertad contractual
Desde diciembre de 2023, con la derogación de la Ley de Alquileres, las condiciones contractuales volvieron a negociarse libremente bajo el Código Civil y Comercial (CCyC). Esto implica que el ajuste, la moneda, el plazo y demás detalles del contrato dependerán del acuerdo entre partes, con condiciones más flexibles —pero también con más responsabilidad al cerrar cada pacto.
Diferencias según tipo de locación
- Locación de vivienda: El artículo 1222 del CCyC exige una intimación fehaciente (por ejemplo, carta documento) con un plazo mínimo de 10 días corridos para que el inquilino pague. Transcurrido ese plazo sin pago, el locador puede iniciar juicio de desalojo y juicio ejecutivo para cobrar la deuda (art. 1208 CCyC). También es posible accionar contra el fiador.
- Locación comercial: No requiere intimación previa; la mora es automática. Una vez que el inquilino deja de pagar, ya se puede iniciar el desalojo.
Plazo general de impago y seguros
Legalmente, se habla de que deben transcurrir dos meses de impago antes de iniciar el desalojo —pero este plazo puede modificarse contractualmente, ya que no es de orden público.
Si el contrato incluye una fianza o seguro de caución, es clave notificar a la aseguradora fehacientemente en un plazo breve (usualmente 72 horas), para que se subrogue en los derechos del locador y reactive el proceso judicial correspondiente.
Protocolo claro para enfrentar el impago
Paso 1 – Intimación fehaciente
Envía una notificación formal (carta documento o medio equivalente) indicando el monto adeudado, forma y lugar de pago, y otorgando al menos 10 días corridos para regularizar la situación. Si no se recibe, igual se considera válida.
Paso 2 – Evaluación del contrato y fundamentos
- Verifica si existe fianza o caución; en caso afirmativo, notifica de inmediato a la aseguradora.
- Revisa si el contrato pacta plazos distintos a los dos meses de impago habituales.
Todo debe estar documentado, claro y razonado.
Paso 3 – Iniciar acciones judiciales
- Si se trata de vivienda y no hubo pago tras la intimación, inicia juicio de desalojo y juicio ejecutivo (por el alquiler y accesorios).
- En el caso de alquiler comercial, puedes avanzar con el desalojo sin intimación previa.
- Si tienes fiador, inclúyelo en la acción judicial.
Paso 4 – Estrategias adicionales
- Seguro de impago: Negocia que el seguro cubra desde el primer mes de mora. Es un salvavidas frente a juicios extensos.
- Cláusula de reporte a fichero de morosos: Inclúyela en el contrato para disuadir incumplimientos recurrentes.
- Negociación con el inquilino: A veces, ceder parte de la deuda o lograr que desocupe voluntariamente evita los costos y la demora judicial.
Evitar conflictos futuros con contratos sólidos
- Documentación precisa y completa: asegúrate de que todas las cláusulas estén por escrito (ajustes, expensas, multas, penalidades, fianza, reportes, seguros).
- Redacción estratégica: cláusulas de ajuste pactadas, seguros, fianza, cláusulas disuasorias.
- Prevención proactiva: actuación rápida ante impagos, uso de intimaciones inmediatas.
Resumen de pasos clave
- Enviar intimación fehaciente (mín. 10 días).
- Verificar seguro de caución, plazo de impago contractual, y presencia de fiador.
- Iniciar el juicio de desalojo y juicio ejecutivo (vivienda) o desalojo inmediato (comercial).
- Accionar contra el fiador si corresponde.
- Utilizar herramientas contractuales: seguro de impago, cláusula de morosos, negociación.
Conclusión
Lejos de ser un trámite, enfrentar un impago exige estrategia, agilidad y respaldo legal. Si te encuentras ante un inquilino moroso, no dejes nada librado al azar. Como abogado, te ofrezco una asistencia profesional clara, efectiva y personalizada: redactamos contratos sólidos que disuadan incumplimientos, activamos los mecanismos judiciales adecuados y, sobre todo, cuidamos tus derechos y tu patrimonio. Contáctame hoy mismo para una consulta legal —defendé lo tuyo con certeza, sin rodeos y con confianza.

